BEBIDAS-INFUSIONES

Como mandan los cánones para tener una buena sobremesa no hay nada como un buen café y si esta acompañado de unos pastelitos mejor que mejor.

La historia del café se remonta al siglo XIII, aunque el origen del café sigue sin esclarecerse. Se cree que los ancestros etíopes del actual pueblo oromo fueron los primeros en descubrir y reconocer el efecto energizante de los granos de la planta del café, sin embargo, no se ha hallado evidencia directa que indique en qué parte de África crecía o qué nativos lo habrían usado como un estimulante o incluso conocieran su existencia antes del siglo XVII.
La historia de Kaldia, un criador de cabras etíope del siglo IX que habría descubierto el café, no apareció escrita hasta 1671 y es probablemente apócrifa. Se cree que, desde Etiopía, el café fue propagado a Egipto y Yemen. La evidencia creíble más temprana de cualquier bebida de café o conocimiento del árbol del café aparece a mediados del siglo XV, en los monasterios sufi de Yemen. Fue allí, en Arabia, donde los granos de café fueron tostados y molidos por primera vez en una forma similar a cómo son preparados en la actualidad. Para el siglo XVI, se había expandido por el resto del Medio Oriente, Persia, Turquía y África del Norte. Luego, el café se extendió a Italia y el resto de Europa hasta Indonesia y el continente americano.



CHOCOLATE

Para una fria tarde de invierno no hay nada mas para calentarse las manos como una taza de chocolate, es calentito y relajante.

Hemos disfrutado del chocolate desde hace más de tres mil años -500 más de lo que se pensaba hasta ahora, revela un nuevo estudio. Asimismo, los investigadores creen que el chocolate fue descubierto accidentalmente, cuando indígenas de América Central que producían cerveza con la pulpa de las vainas de cacao aprendieron a utilizar los desechos del proceso. 

Esta nueva información sobre el origen del chocolate fue obtenida de vestigios de cacao encontrados en fragmentos de cerámica que datan entre los años 1100 y 800 a. C. y que se hallaron en excavaciones arqueológicas realizadas en las cercanías de Puerto Escondido, Honduras, entre 1995 y 2000. 

De la cerveza al chocolate 
El chocolate moderno se prepara con la fermentación de semillas de cacao, árbol nativo de la región ecuatorial. Hacia el año 1100 a. C., antiguos productores de cerveza utilizaban vainas de cacao para fabricar sus bebidas. El proceso consistía en fermentar dichas vainas (un poco más pequeñas que una moderna pelota de fútbol americano) para luego utilizar la pulpa en la producción de cerveza. 

Sin embargo, desechaban las semillas. "Era una bebida muy fuerte -apunta la autora del estudio, Rosemary Joyce, antropóloga de la Universidad de California en Berkeley-, pero en nada recordaba el sabor del chocolate que conocemos en la actualidad". 

No obstante, unos 300 años más tarde, la gente comenzó a utilizar las semillas fermentadas de desecho para preparar una bebida no alcohólica que, a pesar de su amargo sabor, era muy apreciada, agregó el otro autor del estudio, John Henderson, antropólogo de la Universidad de Cornell en Ithaca, Nueva York. 

El brebaje se servía en jarros especiales que espumaban la bebida en las tazas, y se ofrecía para celebrar ocasiones señaladas como matrimonios y nacimientos, apuntó Joyce. Los investigadores realizaron un análisis químico de los fragmentos de cerámica hondureña (restos de aquellos jarros especiales) y descubrieron residuos de cacao. 



BATIDO DE FRESAS




Ingredientes para un vaso de coctel:

250 gr. Fresones
1 yogur con sabor a fresa
100 cl. leche
2 cucharadas de azucar


para que sea light o bajo en calorias, tanto el yogur como la leche puede utilizarse desnatado y sustituirse el azucar por edulcorante, limpiar las fresas, quitarle las hojitas y cortarlas a trocitos no muy pequeños, ponerlo todo en el vaso coctelero y adornar con una hojita de menta fresca, una excelente manera de comer fruta, o bien para una merienda baja en calorias.



CAFÉ IRLANDÉS CON CHOCOLATE



Preparación:
1 Café normal,
1 copa de whisky,
azúcar o sacarina para endulzar
el café,
nata,
y un hilito de chocolate para adornar.

Servir bien caliente